”Valiente!, ¿Has oído hablar de las creencias limitantes? Hoy me gustaría aportarte otra visión sobre tres ideas sociales que te llevarÔn a vivir una y otra vez relaciones de dependencia y sufrimiento. 

Una creencia limitante es una idea arraigada a nivel inconsciente en nosotr@s que nos impide lograr aquello que queremos. Es como una cadena invisible que nos impide avanzar hacia aquello donde queremos llegar y por eso es tan importante tomar consciencia de ella y transformarla. 

Durante muchos años, yo creía que tener una relación sana de pareja era cosa de azar, una cuestión de buena suerte que le pasaba a algun@s afortunad@s. Transformar estas 3 creencias limitantes fue un gran primer paso para llegar a vivir mi propia relación de pareja en plenitud. 

1. ā€œTu pareja tiene que hacerte felizā€: ĀæCómo alguien puede hacerte feliz? ĀæPodrĆ­a alguien respirar por ti? ĀæHacer que tu corazón lata? Pues, pedirle a alguien que te haga feliz es similar, a pedirle que viva por y para ti.

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La felicidad es un concepto muy particular de cada un@. Si le pido a alguien que me haga feliz, le arrastro a percibir la felicidad como lo es para mí. Y ademÔs, te condenas a un estado de dependencia total hacia esa fuente de tu felicidad, pues si esa persona no estÔ, ¿Cómo vas a ser feliz? 

La propuesta desde la educación emocional, es que recuperes el poder de tu vida, de tu dicha y de tu felicidad, que puedas convivir contigo en un estado de serenidad y placer sin necesidad de otr@s. Sólo asĆ­ podrĆ”s elegir la compaƱƭa por elección y no por necesidad. 

2. ā€œEs tu media naranjaā€: La idea hollywoodense de que tenemos que encontrar a una media naranja para ser felices, como si nos faltara un trozo que tenemos que buscar ahĆ­ fuera, nos mantiene atrapados en una pelĆ­cula romĆ”ntica de la que despertamos, sufriendo. 

¿Has oído alguna vez esta expresión, verdad? Pues esta es otra perspectiva muy limitada de lo que es de verdad una relación. Si para ser una naranja completa necesitas otra media naranja ¿Significa que por ti mism@ no puedes ser complet@? ¿Dónde queda tu libertad entonces? Y sin libertad ¿Cómo vas a vivir? Por estas ideas tan obsoletas es que nos sentimos constreñid@s y agobiad@s en una relación. 

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La propuesta desde la educación emocional, es que tomes consciencia de que por ti mism@ eres un todo. Que no eres carente de nada, solo tienes que hallar el modo de conectarte a esa plenitud total, de sentirte complet@. Si tomas consciencia de que eres una naranja completa y no necesitas a nadie para sentirte así, atraerÔs a tu vida naranjas completas y así podréis construir una relación con libertad, respeto y plenitud.

3. ā€œSi siente celos es que le importasā€: O cuanto mĆ”s sufres mĆ”s sabes que l@ quieres. 

La transformación de esta perspectiva de las relaciones de pareja es la esencial para poder plantearte vivir relaciones sanas: El amor desde el sufrimiento o el amor desde el AMOR. Y poder hacer este cambio implica que has de hacer una re-significación de lo que es el Amor. 

Porque el amor no es celos, posesión, limitaciones, miedo, ansiedad, desconfianza, adoctrinamiento, sufrimiento y esa montaƱa rusa de ilusión/desilusión al que vas directamente en ese estado de ā€œenamoramientoā€. Esas emociones y estados sólo pueden significar una cosa: es necesario revisar esa relación porque podĆ©is terminar muy mal parad@s. Yo dirĆ­a: ā€œSi siente celos, es que tiene algo que gestionarseā€

La propuesta relacional desde la educación emocional es: vivir el AMOR en mayúsculas y eso significa Ser y permitir Ser. Para poder vivir las relaciones de pareja desde este prisma es imprescindible haber realizado un trabajo interior para vivir primero contigo una relación desde el respeto y el Amor interior. Y cuando eso ha ocurrido podemos hablar de construir una relación a vuestra medida, basada en vuestros valores y necesidades, sólo así podéis llegar a la plenitud, el goce, el respeto y la Consciencia. 

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¿Qué te parece todo lo que te cuento, Valiente? 

ĀæTe has sentido identificad@ en algĆŗn caso? 

Te invito a seguir reflexionando en ello 

Con amor, 

Nuria

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