¿Te ha pasado alguna vez que te propones hacer un cambio en ti, o en tu vida y al final sin saber por qué, terminas no haciéndolo? Si tu respuesta es afirmativa ¡Entonces ya has experimentado alguna vez el autosaboteo! 

“Oposición u obstrucción disimulada contra proyectos, órdenes, decisiones, ideas… etc”

Definición de sabotaje por la RAE.

Y cuando la oposición u obstrucción disimulada es contra nuestros proyectos u órdenes, entonces se denomina autosaboteo. 

Supongo que te estarás preguntándote «¿Cómo puede ser posible que yo vaya en contra mis propios proyectos, contra mi bienestar o contra mi propia evolución?« Y la verdad que a mí me gusta plantearlo como que es una parte de ti, que ha aprendido a reaccionar o comportarse así y que aunque ahora a priori, no te aporte ningún beneficio en algún momento tuvo que hacerlo.

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Lo que ocurre con el autosaboteo y de ahí su complejidad a la hora de identificarlo y manejarlo, es que es inconsciente ¿Y esto qué significa? Metafóricamente hablando, sería como tener una cadena invisible -porque es inconsciente- atada a ti, que no te deja avanzar en lo que tú quieres. 

Por ejemplo, imagina que te has propuesto dedicarte más tiempo de autocuidado y sin querer, cada vez que te propones hacer ese baño relajante, ese momento meditando, leer ese libro que tantas ganas tienes o simplemente descansar sin hacer nada, te surgen un montón de contratiempos o cosas que hacer que “te impiden” dedicarte ese merecido tiempo para ti. 

¿Por qué pasa todo esto? Te cuento algunas de las causas más comunes de por qué nos ponemos esas barreras, a la hora de conseguir lo que sentimos en nuestra vida. 

  1. La fuerza del hábito: Ese componente automático, tan arraigado y tan inconsciente, que sin querer, sale solo. Si has aprendido por ejemplo, a trabajar en exceso (siguiendo con el ejemplo anterior) sin dedicarte tiempo a ti, es probable que esa fuerza automática del hábito integrado durante tanto tiempo, sin querer, te “arrastre” a terminar donde no quieres.
  2. Miedos: ¿Te suenan? Seguro que sí. Cuando queremos salir de lo conocido y adentrarnos en algo nuevo, es común que se presenten nuestros mayores temores delante. Es realmente imprescindible, ponerle nombre a estos miedos «¿A qué tengo miedo?» Y aprender a gestionarlos para poder “hacer con miedo, lo que antes no hacía por miedo”.

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  1. Pérdidas y beneficios: «¿Qué puedo perder o ganar?» Muchas veces querer hacer un cambio o transformación en nuestra vida, implica asumir que puede haber pérdidas -sean reales o no- en el camino que hemos de transitar hasta lograr eso que queremos. Por ejemplo, tener una relación más amorosa y respetuosa contigo mism@, puede implicar hacer cambios en tus relaciones personales, si en esas relaciones no hay amor y respeto. No querer vivir esas pérdidas o cambios en tus relaciones, puede ser un motivo de autosaboteo. También está el hecho de que quizá no tienes claro el para qué quieres hacer ese cambio o qué vas a obtener con ello. Incluso, si buscas una satisfacción a corto plazo, es decir, que los cambios lleguen rápidamente, puede que ese sea otro motivo de saboteo, pues en cuanto a transformaciones o cambios de vida se refiere, suelen requerir de un proceso evolutivo. No es una pastilla mágica, que de la noche a la mañana haga que ocurran las cosas. 

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¡Valiente! ¿Te sientes identificad@ con alguno de los casos anteriores? 

Con Amor, 

Nuria 

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